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Prensado Botánico

Guía para preservar flores y hojas.

Guía de Prensado Botánico

Cómo preservar flores y hojas para crear un herbario, obras botánicas y recuerdos de la naturaleza


Existe algo profundamente hermoso en conservar una flor. El prensado botánico es una práctica que nos permite detener el paso del tiempo y preservar la delicadeza de hojas, flores y pequeñas plantas para seguir contemplándolas mucho después de haber sido recolectadas.

Desde hace siglos, naturalistas, artistas y botánicos han utilizado esta técnica para estudiar la biodiversidad, crear herbarios científicos y realizar ilustraciones botánicas. Hoy también es una invitación a observar la naturaleza con mayor atención y transformar aquello que encontramos durante nuestros paseos en composiciones llenas de significado.

Con esta prensa botánica podrás secar flores y hojas de manera completamente natural, manteniendo gran parte de su forma, color y textura.



Antes de comenzar:

La mejor recolección es aquella que respeta el entorno. Al salir a caminar procura recoger únicamente flores caídas o tomar pequeñas muestras de plantas abundantes, evitando extraer especies protegidas o dañar árboles y arbustos. La idea es observar la naturaleza sin intervenirla de manera significativa.


Algunas recomendaciones:

  • Recolecta durante un día seco.

  • Evita plantas húmedas por lluvia o rocío.

  • Escoge ejemplares sanos, sin manchas.

  • Lleva una bolsa de papel o un cuaderno para transportarlas sin doblarlas.


¿Qué puedes prensar?

La mayoría de las plantas puede prensarse. Especialmente funcionan muy bien:

  • hojas

  • helechos

  • flores silvestres

  • pétalos

  • gramíneas

  • tréboles

  • musgos

  • pequeñas ramas con hojas



Cómo armar la prensa:

La estructura correcta de cada capa es la siguiente:

Cartón → Papel secante → Planta → Papel secante → Cartón

Si deseas prensar varias plantas al mismo tiempo simplemente repite esta secuencia una y otra vez formando un "sándwich" de capas.

Finalmente coloca la tapa superior y aprieta las cuatro tuercas de manera uniforme. No es necesario ejercer una fuerza excesiva; basta con que exista una presión constante sobre todas las capas.




Durante el secado:

El proceso de secado requiere paciencia. Generalmente tarda entre 10 y 14 días, dependiendo del grosor de la planta y de la humedad ambiental. Para obtener mejores resultados:

  • revisa el papel secante cada 3 o 4 días;

  • si está húmedo, reemplázalo por uno seco;

  • vuelve a apretar ligeramente las tuercas;

  • guarda la prensa en un lugar seco y ventilado.

Mientras más rápido se elimine la humedad, mejor conservarán las flores sus colores.


Cómo retirar las plantas:

Una vez secas, las plantas se vuelven muy frágiles. Retíralas lentamente sujetándolas por la base o ayudándote con una pinza fina. Evita levantarlas desde los pétalos. Si alguna hoja quedó adherida al papel, no tires de ella. Separa lentamente el papel desde una esquina.


Cómo conservarlas:

Para mantenerlas durante muchos años:

  • evita la luz solar directa;

  • protégelas de la humedad;

  • guárdalas entre papeles libres de ácido o en marcos con vidrio;

  • manipúlalas siempre con las manos limpias.

Un ejemplar bien prensado puede conservarse durante décadas.


Ideas para crear con tus plantas prensadas:

Una vez secas, las posibilidades son prácticamente infinitas.

Puedes crear:

  • herbarios botánicos

  • cuadros

  • tarjetas

  • señaladores

  • libretas

  • láminas decorativas

  • papelería artesanal

  • envoltorios de regalo

  • álbumes de recuerdos

  • composiciones artísticas

Cada planta conserva la memoria del lugar donde fue encontrada, transformándose en un pequeño archivo del paisaje.




El valor de un herbario:

Un herbario no es únicamente una colección de plantas secas. Es una forma de aprender a observar. Cada hoja conserva información sobre un territorio, una estación del año, un ecosistema y un momento particular.

Los grandes botánicos construyeron sus conocimientos gracias a miles de ejemplares prensados. Hoy esa misma práctica sigue siendo una maravillosa herramienta para conocer la flora local, registrar nuestros recorridos y desarrollar una relación más atenta con el mundo natural.



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